Tomás Écija ha logrado uno de los reconocimientos más destacados de Alimentaria 2026 con su propuesta ‘Lingote de Mar’, una creación desarrollada para Eurocaviar que ha sido distinguida este martes con el Premio Innoval al producto más creativo e innovador del año.
Elaborado por el chef murciano, al frente de El Albero yLa Maíta, junto a su pareja, Cundi Sánchez, este producto propone una reinterpretación de uno de los grandes emblemas de la despensa regional: la hueva de mújol. En este caso, se presenta envuelta en alga nori y confitada en aceite de oliva, una combinación con la que se busca una textura suave y un sabor singular.
El galardón ha sido concedido en el marco de Alimentaria, la feria internacional del sector alimentario que se celebra estos días en Barcelona, donde el jurado ha reconocido el carácter creativo e innovador de esta propuesta nacida de la colaboración entre Tomás Écija y Eurocaviar.
Tras conocerse el premio, el chef compartía su satisfacción a través de sus redes sociales. “No podemos estar más felices; el esfuerzo, la ilusión, la creatividad y la constancia tarde o temprano dan sus resultados”, escribía. En el mismo mensaje, agradecía a Eurocaviar su confianza en el proyecto. “Sin vosotros no hubiera sido posible; a seguir luchando, creando y haciendo más grande nuestra gastronomía”.
También dedicó unas palabras a su pareja, Cundi Sánchez, a quien definió como “mi apoyo incondicional, mi inspiración y mi mejor compañera de viaje”.

Tradición murciana con una nueva mirada
‘Lingote de Mar’ nace como una propuesta que toma como punto de partida el salazón tradicional murciano para llevarlo a un terreno más contemporáneo. Según su creador, se trata de una “experiencia única” en la que se combinan tradición e innovación gastronómica.
La elaboración parte de hueva de mújol de calidad, envuelta en alga nori y sometida a un proceso de confitado lento en aceite de oliva. El resultado es un producto inspirado en técnicas ancestrales, pero con una presentación actual y versátil.
Entre sus posibles aplicaciones, se plantea su consumo en láminas acompañadas de almendras fritas, así como en elaboraciones como arroces o pastas.
Con este reconocimiento, Tomás Écija suma un nuevo hito a su trayectoria y sitúa de nuevo el foco sobre la capacidad de la gastronomía murciana para reinterpretar sus productos más identitarios desde la creatividad y la innovación.