Hace unas semanas, Alfonso Hernández, actual presidente de Federación Regional de Empresarios del Metal de Murcia, anunció que concluía su etapa de casi nueve años al frente de la misma. Cuando se dan este tipo de situaciones siempre salen a la palestra una serie de nombres que van a optar a coger ese relevo, y en este caso hay uno que irrumpe con fuerza, el de Encarna Ortiz, CEO de Grupo Vigilant y empresaria con más de 30 años de trayectoria que ya ha presentado formalmente su candidatura.
Ortiz lleva 16 años dirigiendo la Asociación de Empresas de Seguridad de la Región de Murcia y, además, ha ocupado una de las vicepresidencias de la propia FREMM durante todo el mandato de Alfonso Hernández. Ahora busca liderar una nueva etapa de la Federación y convertirse en la primera mujer presidenta en sus cincuenta años de historia.
En Élite hemos hablado con ella para conocer los detalles de su propuesta, su hoja de ruta y todos los desafíos a los que se enfrenta el sector en la Región de Murcia.
Después de estos años como vicepresidenta de FREMM, ¿qué te ha motivado a dar el paso para optar a coger el testigo de Alfonso Hernández en la presidencia?
Creo que las decisiones importantes nunca se toman de un día para otro. En mi caso ha sido una reflexión muy meditada. Llevo más de treinta años al frente de mi empresa y durante todo este tiempo he aprendido que liderar significa escuchar mucho, tomar decisiones difíciles y asumir responsabilidades. Esa forma de entender el trabajo es la misma que me ha acompañado durante todos estos años en FREMM.
He tenido el privilegio de formar parte de la Federación desde diferentes responsabilidades y de trabajar muy cerca de Alfonso Hernández y del resto del equipo. Ha sido una etapa de muchísimo aprendizaje y de importantes avances para nuestra organización. Precisamente por el respeto que siento hacia ese trabajo, creo que ahora puedo aportar una nueva visión para seguir haciendo crecer la Federación. No doy este paso por una cuestión personal ni porque entienda la presidencia como una meta. Lo doy porque creo profundamente en el asociacionismo empresarial y porque estoy convencida de que FREMM puede seguir siendo una herramienta todavía más útil para las empresas de nuestra Región.
«Liderar significa escuchar mucho, tomar decisiones difíciles y asumir responsabilidades»
¿Qué podría aportar o prometer Encarna Ortiz en esta nueva etapa que comienza a finales de este mes?
No me gusta hablar de promesas. Prefiero hablar de compromisos. Mi compromiso es trabajar para que cualquier empresa, independientemente de su tamaño o del sector al que pertenezca, encuentre en FREMM una organización cercana, accesible y capaz de ofrecer respuestas cuando realmente las necesita.
Vivimos un momento lleno de oportunidades, pero también de enormes desafíos. Las empresas necesitan acompañamiento para afrontar el relevo generacional, captar talento, acceder a ayudas, adaptarse a los cambios tecnológicos o abrir nuevos mercados. Creo que la Federación debe estar preparada para responder a esas necesidades con agilidad y con soluciones prácticas. Mi manera de trabajar siempre ha sido la misma: escuchar, analizar y actuar. Eso es exactamente lo que me gustaría trasladar a esta nueva etapa.
«Vivimos un momento lleno de oportunidades, pero también de enormes desafíos»
Serías la primera mujer presidenta en los casi cincuenta años de historia de la Federación. ¿Qué supondría esto para ti?
Sería un orgullo, naturalmente, porque tendría un importante valor simbólico. Pero me gustaría que el foco no estuviera ahí. Quiero que las empresas confíen en mí por mi trayectoria como empresaria, por el trabajo que he desarrollado durante todos estos años y por el proyecto que represento. Si finalmente soy la primera mujer en presidir FREMM, espero que sirva para demostrar que las organizaciones empresariales evolucionan al mismo ritmo que lo hace la sociedad.
Ojalá llegue un momento en que dejemos de hablar de si quien ocupa una responsabilidad es un hombre o una mujer y simplemente hablemos de quién está preparado para desempeñarla. Si mi elección puede animar a otras mujeres a participar más activamente en las organizaciones empresariales será una magnífica noticia, pero el verdadero reto sigue siendo construir una Federación cada vez más fuerte para todos.
Al hilo de la anterior cuestión, ¿crees que faltan mujeres en el sector? ¿Cómo puede potenciarse este aspecto de cara al futuro?
Creo que todavía tenemos margen de mejora, aunque también es justo reconocer que el cambio ya está produciéndose. Cada vez encontramos más mujeres liderando empresas industriales, dirigiendo equipos o desempeñando puestos altamente especializados. Ahí tenemos, por y como ejemplo, a Mercedes Pérez presidiendo FROET o a Miryam Fuertes al frente de la Cámara de Comercio de Murcia, entre tantas mujeres referentes de nuestra Región.
Quizá el gran reto esté antes, en conseguir que más jóvenes contemplen la industria como una opción profesional atractiva. Durante demasiado tiempo determinados sectores han estado rodeados de estereotipos que ya no se corresponden con la realidad. Hoy la industria es innovación, tecnología, digitalización, sostenibilidad y empleo de calidad. Necesitamos despertar vocaciones y abrir las puertas a todo el talento disponible.

Centrémonos ahora en tu hoja de ruta. ¿Cuáles son los pilares sobre los que se sostiene tu candidatura?
Mi proyecto parte de una idea muy sencilla: que pertenecer a FREMM aporte cada vez más valor a las empresas.
Para conseguirlo quiero reforzar aquello que ha convertido a la Federación en una organización de referencia y, al mismo tiempo, impulsar nuevas líneas de trabajo que respondan a los retos que hoy preocupan a nuestros asociados. Me gustaría fomentar una mayor colaboración entre las asociaciones y los distintos gremios, porque estoy convencida de que compartir experiencias, conocimiento y oportunidades nos hace más fuertes. También quiero impulsar un programa específico de apoyo al relevo generacional, una cuestión que preocupa cada vez a más empresas familiares y que requiere planificación, asesoramiento y acompañamiento.
Otro eje será seguir reforzando la formación especializada, adaptándola con rapidez a las necesidades reales de las empresas, y facilitar el acceso a ayudas y programas de financiación mediante un servicio que acompañe a quienes muchas veces no disponen del tiempo o de los recursos necesarios para gestionar esos procesos. Y, por supuesto, creo que debemos seguir abriendo puertas fuera de nuestra Región, favoreciendo la colaboración con otras organizaciones, la internacionalización de nuestras empresas y la participación en proyectos nacionales y europeos que generen nuevas oportunidades. En definitiva, creo en una FREMM cercana, dinámica y preparada para anticiparse a lo que las empresas van a necesitar mañana.
¿Qué aspectos crees que se pueden mejorar en la Federación y de qué forma lo harías si llegaras a ser presidenta? ¿Sería una línea de trabajo continuista o todo lo contrario?
FREMM llega a este momento siendo una organización sólida, respetada y con una enorme capacidad de representación gracias al trabajo realizado durante muchos años. Lo que ocurre es que las empresas evolucionan muy deprisa y la Federación debe evolucionar con ellas. Mi planteamiento no pasa por cambiar el rumbo, sino por ampliar la capacidad de respuesta de FREMM. Me gustaría que cualquier empresa que acudiera a la Federación sintiera que encuentra soluciones concretas a sus problemas cotidianos, desde la búsqueda de profesionales hasta el acceso a una subvención o el diseño de un plan de sucesión empresarial.
Creo que las organizaciones empresariales tienen que ser cada vez más ágiles, más cercanas y más útiles. Esa será la línea sobre la que me gustaría seguir construyendo el futuro de FREMM.
¿Cuáles serían tus prioridades a la hora de tomar las riendas de FREMM? ¿El contacto permanente con la Administración es una de ellas?
Las prioridades son las que hoy tienen las empresas. Creo que una organización empresarial debe empezar siempre por escuchar cuáles son las preocupaciones reales de sus asociados y convertirlas en su hoja de ruta. Una de ellas, sin duda, es seguir fortaleciendo la interlocución con las distintas administraciones. FREMM debe ser una voz firme, respetada y constructiva. Tenemos que trasladar las necesidades del tejido empresarial, defender sus intereses y colaborar para encontrar soluciones. Esa relación institucional es imprescindible, pero no puede ser el único objetivo.
También quiero que dediquemos muchos esfuerzos a cuestiones que preocupan enormemente a nuestras empresas. El relevo generacional es una de ellas. Muchas compañías familiares afrontan en los próximos años un momento decisivo y creo que FREMM puede desempeñar un papel muy importante acompañándolas en ese proceso. Otra prioridad será facilitar el acceso a ayudas y subvenciones. Muchas veces existen recursos que las empresas no aprovechan porque no disponen del tiempo o del conocimiento necesario para gestionarlos. Me gustaría que la Federación fuera también ese apoyo.
Y hay un reto que no podemos ignorar: el absentismo y la dificultad para incorporar profesionales. Tenemos que explorar nuevas fórmulas de colaboración con empresas de trabajo temporal y otros agentes especializados para facilitar la contratación y reducir la carga administrativa que soportan muchas empresas.
¿Cómo se debe acompañar a las empresas del sector y en qué temas hay que centrarse para lograr su desarrollo?
Lo primero es entender que no todas las empresas necesitan lo mismo. Una pyme familiar no afronta los mismos retos que una gran compañía exportadora, y una empresa que acaba de iniciar su actividad tampoco tiene las mismas necesidades que otra con varias generaciones de trayectoria. Por eso creo que el acompañamiento debe ser mucho más personalizado.
Tenemos que seguir reforzando una formación técnica de excelencia, diseñada con rapidez para responder a las demandas reales del mercado. La velocidad con la que evolucionan la industria y la tecnología obliga a adaptar continuamente los conocimientos de los profesionales. También debemos ayudar a las empresas a crecer. Eso significa facilitar el acceso a nuevos mercados, favorecer la cooperación entre asociaciones y empresas de distintos sectores, impulsar proyectos conjuntos y generar oportunidades de negocio. Me gustaría que FREMM fuera un espacio donde las empresas no solo encontraran representación, sino también colaboración, conocimiento y nuevas oportunidades para seguir siendo competitivas.
«Me gustaría que FREMM fuera un espacio donde las empresas no solo encontraran representación, sino también colaboración, conocimiento y nuevas oportunidades»
Todo esto lo compaginarías con tu función como CEO de Grupo Vigilant. ¿Cómo tienes pensado hacerlo?
Llevo toda mi vida organizando equipos y delegando responsabilidades. Creo profundamente en el trabajo en equipo y tengo la enorme suerte de contar con un gran equipo directivo en Grupo Vigilant, formado por personas con una gran capacidad y experiencia. Además, precisamente porque seguiré vinculada al día a día de mi empresa, creo que podré mantener una visión muy pegada a la realidad que viven nuestros empresarios. Continuaré enfrentándome a los mismos retos que ellos: la gestión de personas, la innovación, la contratación, la incertidumbre o la necesidad de seguir siendo competitivos.
Para mí eso no es una dificultad, sino una fortaleza. Me permite conocer de primera mano cuáles son las preocupaciones reales del tejido empresarial y entender mejor cómo puede ayudar FREMM. Nunca he concebido el asociacionismo separado de la empresa. Creo que una cosa enriquece a la otra.
Hablemos también un poco del sector del metal regional. ¿Está en un buen momento?
Creo que el sector vive un momento muy interesante. Tenemos empresas extraordinariamente competitivas, innovadoras y con una gran capacidad de adaptación. Muchas son referentes nacionales e internacionales y eso demuestra el enorme potencial industrial de la Región de Murcia.
Ahora bien, también afrontamos desafíos muy importantes. La dificultad para encontrar determinados perfiles profesionales, la transformación tecnológica, la digitalización, la transición energética o la competencia internacional obligan a evolucionar constantemente. Soy optimista porque conozco muy bien el talento y la capacidad de nuestras empresas. Pero precisamente por eso creo que necesitan una organización empresarial que esté a su lado, que anticipe los cambios y que les ayude a convertir esos desafíos en oportunidades.
«Tenemos empresas extraordinariamente competitivas, innovadoras y con una gran capacidad de adaptación»
¿Qué importancia tiene la industria para la economía regional? ¿Cuáles son los grandes desafíos que marcarán su futuro y qué pasos se deben seguir dando?
La industria es mucho más que un sector económico. Es innovación, empleo estable, inversión, exportaciones y desarrollo para todo el territorio. Cuando la industria crece, crecen también muchas otras actividades que dependen de ella. Por eso creo que fortalecer nuestro tejido industrial es apostar por el futuro de la Región de Murcia. Tenemos empresas extraordinariamente preparadas, con una enorme capacidad de adaptación y con talento suficiente para competir en cualquier mercado. Pero también vivimos un momento de grandes transformaciones. La digitalización, la automatización, la inteligencia artificial, la sostenibilidad o la internacionalización están cambiando la forma de producir y de competir.
A eso se suma un reto que me preocupa especialmente: atraer y retener talento. Necesitamos que más jóvenes descubran las oportunidades que ofrece la industria y que las empresas encuentren los perfiles profesionales que necesitan para seguir creciendo. En ese contexto, creo que FREMM tiene que desempeñar un papel clave. Debemos seguir impulsando una formación de máxima calidad, muy conectada con las necesidades reales de las empresas y capaz de adaptarse con rapidez a los cambios que demanda el mercado. También debemos acompañarlas para que aprovechen las oportunidades que ofrecen Europa, la innovación o los nuevos procesos de internacionalización. Estoy convencida de que la Región de Murcia tiene todo el potencial para seguir ganando peso industrial. Pero eso exige trabajar unidos: empresas, asociaciones, Administración y sociedad.
«Necesitamos que más jóvenes descubran las oportunidades que ofrece la industria»
Para cerrar, ¿con qué FREMM sueña Encarna Ortiz con o sin ella al frente?
Sueño con una FREMM que siga siendo una organización de referencia dentro y fuera de la Región de Murcia. Una Federación que conserve la fortaleza y el prestigio que ha construido durante todos estos años, pero que sea capaz de evolucionar al mismo ritmo que evolucionan las empresas. Me gustaría que cualquier empresario, independientemente del tamaño de su empresa o del sector al que pertenezca, sintiera que FREMM forma parte de su día a día. Que cuando tenga un problema sepa que encontrará apoyo. Que cuando surja una oportunidad sepa que la Federación le ayudará a aprovecharla. Y que cuando piense en el futuro de su empresa, considere a FREMM un aliado.
También me gustaría que fuéramos una organización cada vez más abierta al exterior, con una mayor presencia institucional, conectada con otras regiones, con Europa y con proyectos internacionales que generen nuevas oportunidades para nuestras empresas. Estoy convencida de que ese camino traerá más inversión, más empleo y más riqueza para la Región de Murcia. Pero, sobre todo, sueño con una Federación donde todas las asociaciones se sientan protagonistas. Una organización en la que compartamos conocimiento, generemos sinergias y trabajemos unidos porque, cuando las asociaciones colaboran entre sí, las empresas son más fuertes. Y si algún día dejo de estar al frente, me gustaría que quien venga después encuentre una FREMM todavía más útil, más cercana y más preparada para afrontar los desafíos del futuro.