Es sábado en Los Alcázares y en el restaurante La Tropical hay una protagonista indiscutible: la chuleta. Apenas han pasado unos días desde que el establecimiento murciano se proclamara ganador del ‘XVII Campeonato Nacional de Parrilla’ de San Sebastián Gastronomika, y el reconocimiento ya se deja sentir entre sus mesas. Los clientes quieren probar la carne que ha conquistado a los paladares más exigentes del país y las comandas no dejan lugar a dudas. «Hoy todas las mesas han pedido chuleta», asegura Carlos Méndez, propietario de este histórico restaurante familiar que ha cumplido este verano 90 años.
En La Tropical se respira un ambiente animado, de esos que hacen de una comida de fin de semana algo más que sentarse a la mesa. El restaurante resulta acogedor, el servicio es impecable y la carta despliega una atractiva variedad de platos, elaborados con una materia prima excepcional que demuestra el cuidado que esta casa pone en el producto. Pero estos días, inevitablemente, todas las miradas se dirigen hacia la parrilla.
Y después de probar la chuleta, resulta más fácil comprender el entusiasmo. La calidad de la carne, su textura, el punto de cocción y el sabor que aportan las brasas explican por qué este restaurante del municipio costero murciano ha conseguido imponerse, por segunda vez, a algunos de los grandes especialistas nacionales.

Desde que consiguió su primer título en 2023, la demanda de sus chuletas no ha dejado de crecer. El restaurante ha llegado a vender unos veinte chuleteros a la semana, equivalentes a unas 250 chuletas de aproximadamente un kilo cada una, aunque la media habitual se sitúa entre diez y doce chuleteros semanales. Unas cifras que reflejan el éxito de una propuesta gastronómica que ha convertido a este establecimiento de Los Alcázares en un destino para los amantes de la buena carne.
Una victoria que esta vez sí esperaban
«Nosotros todos sabíamos que íbamos a ganar». Carlos Méndez lo dice con una seguridad que contrasta con la incredulidad que sintió cuando La Tropical consiguió su primer título, en 2023. Entonces, el equipo acudió a San Sebastián sin demasiadas expectativas y regresó con el reconocimiento a la Mejor Chuleta de España, después de superar a establecimientos de enorme prestigio en el mundo de la parrilla.
«Cuando oí ‘La Tropical’, se me cayó el móvil. No me lo podía creer», recordaba Carlos hace un par de años.
Esta vez la historia ha sido diferente. El equipo viajó con la intención de repetir la hazaña y con la convicción de que tenía una carne capaz de competir con cualquiera. Eso sí, Carlos no quiso dejar nada al azar, ni siquiera la superstición.
«Me llevé la misma ropa y mis mismos amuletos. Me quedé en el mismo hotel. Hice todo exactamente igual que en 2023», cuenta entre risas.

El nivel de la competición tampoco invitaba a confiarse. Nueve equipos procedentes de distintos puntos de España se disputaban el título, con representantes de restaurantes y asadores de País Vasco, Navarra, Castilla y León, Aragón, Cataluña y la Comunidad Valenciana.
La Tropical compitió junto a la empresa cárnica asturiana Trasacar, su proveedora, en un certamen en el que las elaboraciones fueron sometidas a una cata a ciegas y valoradas por un jurado profesional y otro popular.
Según relata Carlos, el resultado fue especialmente contundente. «Nos dijeron que a todos los miembros del jurado les había gustado la nuestra». Y recuerda una comparación que comentó el presidente del jurado, que comparó su victoria «como un gol de Lamine Yamal en el minuto uno», ya que La tropical fue el primero en participar. «Todas eran un diez, pero la nuestra era la mejor», resume con orgullo y sin restar mérito a sus competidores.
El secreto de la mejor chuleta no está solo en la carne
¿Qué tiene una chuleta para conquistar dos veces el Campeonato Nacional de Parrilla? Carlos Méndez no habla de fórmulas mágicas ni de ingredientes secretos. Su respuesta es mucho más sencilla, aunque detrás haya años de experiencia y una exigente selección del producto.
«El secreto de una buena chuleta es el equilibrio de todo. El distribuidor, que nos trae la máxima calidad de materia prima; el trato que Moha da a todas las carnes; el carbón de encina, unas buenas brasas y hasta una buena navaja para cortarla», señala.
Ese equilibrio comienza mucho antes de encender el fuego. Para el campeonato, el proveedor presentó diferentes piezas procedentes de los mataderos con los que trabaja. Tras probarlas, el equipo seleccionó las mejores. «Era mantequilla, impresionante», recuerda Carlos. De dieciséis chuletas preseleccionaron, se quedaron con dos y, finalmente, con la ganadora.

Pero la exigencia no se limita a las competiciones. Desde su primera victoria, en 2023, La Tropical ha intensificado su búsqueda de las mejores carnes, probando numerosos chuleteros cada semana para mantener el nivel de su oferta.
El reconocimiento también ha cambiado su relación con los proveedores. «Antes teníamos que pelearnos para que nos trajeran lo mejor. Después del primer premio, todas las empresas nos ofrecen la mejor carne para que la probemos. Y todas son Champions League», explica el propietario.
El resultado es una selección cada vez más exigente y una demanda que no deja de crecer. Y tienen clientes que llegan a Los Alcázares de toda España para probar sus chuletas, convertidas ya en la gran seña de identidad del restaurante.
Moha, el hombre que convierte la carne en un pequeño ritual
Pero si la materia prima es fundamental, hay otro nombre imprescindible para entender el éxito de La Tropical: Mohamed El Hamdy, Moha, el parrillero que ha estado detrás de sus dos victorias nacionales.
Carlos habla de él con una admiración que trasciende la relación entre propietario y trabajador. «Moha trata la carne como nadie. Es como su bebé. Cuida hasta el último detalle», asegura.
Y no es una exageración cuando se observa la importancia que conceden al trabajo de la parrilla. Una carne extraordinaria puede perder todas sus virtudes si no se cocina adecuadamente. El control de las brasas, la temperatura, los tiempos y el punto de cocción forman parte de un proceso en el que la experiencia resulta determinante.

«La carne hay que sacarla perfecta, de textura, de cocción», explica Moha, consciente de que el margen de error es mínimo cuando se trabaja con un producto de estas características. Su destreza ha convertido a La Tropical en protagonista de un hito que, según destaca el equipo, no se había producido en los diecisiete años de historia del campeonato: que un mismo restaurante y un mismo parrillero conquisten el título en dos ocasiones.
Moha, además, confiesa que había soñado con la victoria. «Soñé que íbamos a ganar. Ha sido una ilusión. Cada año hay más competencia y es más difícil», reconoce. Y aunque todavía están saboreando el éxito, no descarta seguir sumando reconocimientos: «Ahora tenemos que ir a por la tercera».
Para Carlos, esta segunda victoria tiene un significado especial. No se trata únicamente de repetir un premio, sino también de despejar las dudas que surgieron tras el primero. «La primera vez hubo muchas dudas. Había gente que decía que se habían equivocado, que cuánto habíamos pagado… En fin, ahora vamos a callar muchas bocas. Vamos a disfrutarlo».
Y, aunque Moha ya piensa en una posible tercera victoria, Carlos asegura que el próximo año no tienen intención de volver a presentarse. Prefieren disfrutar de lo conseguido y afrontar nuevos desafíos.

De Los Alcázares a Nueva York
El siguiente desafío de La Tropical podría llevar sus brasas mucho más lejos de la Región de Murcia. El equipo tiene previsto viajar a Nueva York en marzo para participar en un campeonato mundial de chuleta, una aventura que, según adelanta Carlos, emprenderán en colaboración con el reconocido chef español José Andrés. Una nueva oportunidad para medir su talento frente a especialistas internacionales y seguir proyectando el nombre de Los Alcázares en el panorama gastronómico.
Pero entre los proyectos que tienen por delante también hay espacio para la solidaridad. El restaurante participará en una carrera benéfica en La Unión a favor de Paula, una niña de diez años que padece leucemia. Para colaborar con su familia, La Tropical aportará un chuletero entero cuya recaudación se destinará a esta causa.
El próximo fin de semana harán lo mismo en una iniciativa a beneficio de Cáritas, para la que destinarán dos chuleteros. Es otra de las facetas de un establecimiento que, pese a los reconocimientos, mantiene su vinculación con el entorno y su carácter familiar.
Mientras tanto, en Los Alcázares, el éxito se sigue celebrando de la mejor manera posible: alrededor de una mesa. Y este sábado, en La Tropical, el comedor estaba lleno de comensales dispuestos a comprobar por sí mismos los motivos de su victoria.