En la industria cervecera, donde la calidad se juega en detalles casi invisibles, cada paso entre la elaboración y el consumo final resulta determinante. En Estrella de Levante, ese trayecto se ha convertido en una palanca estratégica gracias al sistema Beer Drive, una solución que redefine cómo se transporta y sirve la cerveza, preservando intactas sus propiedades.
La premisa es clara: la cerveza es un producto sensible. El calor, el movimiento o la exposición al oxígeno pueden alterar su perfil, restándole frescura y estabilidad. Frente a los sistemas tradicionales —con múltiples envases y manipulaciones— el Beer Drive apuesta por un recorrido más directo: transportar la cerveza a granel en cisternas presurizadas hasta el tanque desde el que se servirá al grifo.
En Estrella de Levante, el proceso arranca en un gran tanque donde la cerveza se mantiene en condiciones óptimas. Desde ahí pasa a los camiones a través de un circuito cerrado y controlado, tras un proceso de acondicionamiento —incluida la pasteurización— que garantiza su estabilidad durante el transporte.

A este modelo se suma un factor diferencial: la proximidad. Con la planta ubicada en Espinardo y una fuerte implantación local, la compañía puede realizar el reparto a numerosos bares y restaurantes en distancias relativamente cortas. Esto reduce los tiempos de transporte y minimiza cualquier impacto sobre el producto, reforzando su frescura y consistencia en el punto de consumo.
El control es constante en todo el proceso: limpieza exhaustiva de las instalaciones, presurización con CO₂ y supervisión del llenado mediante purgas y toma de muestras que garantizan que todos los parámetros se mantengan dentro de los estándares de calidad.
El resultado es una cerveza que prácticamente no sufre en su camino al consumidor: menos manipulación, menos contacto con el aire y menos cambios de temperatura. En definitiva, un producto más estable y fiel a su origen. Un modelo que, además, optimiza la logística y reduce el uso de envases.
ANA LÓPEZ: “Es una diferencia que se percibe en la experiencia final”
Detrás de este sistema está el equipo de cervecería, que cuida cada paso para que la cerveza llegue tal y como se concibe en fábrica. Al frente, Ana Belén López, responsable de cervecería en Estrella de Levante, lidera este proceso con un objetivo claro: que cada cerveza mantenga intacta su frescura y carácter. Con ella hablamos para entender cómo funciona este modelo desde dentro.

Para alguien que no es experto, ¿cómo explicarías qué es el Beer Drive?
Es un sistema de distribución y control de cerveza a granel para hostelería. Permite almacenarla en tanques centralizados desde los que se distribuye directamente a los grifos mediante un circuito cerrado. Estos depósitos, de entre 500 y 1.000 litros, eliminan el uso de barriles. Entre sus ventajas destacan la calidad constante —al mantener la cadena de frío y evitar la exposición a la luz—, el ahorro de espacio y de manipulación, y una mayor sostenibilidad al reducir el uso de envases.
Siempre se dice que la cerveza sufre con el calor y el movimiento. ¿Qué le pasa realmente?
El calor y el movimiento aceleran su deterioro y afectan a sus características organolépticas. El calor favorece la oxidación y altera el sabor, mientras que el movimiento desestabiliza el gas, provocando pérdida de carbonatación y espuma. Con Beer Drive, la cerveza se mantiene en condiciones estables y en frío, preservando su perfil original.
Todo empieza en un gran tanque dentro de la cervecera. ¿De qué capacidad estamos hablando?
En fábrica contamos con un tanque de 190 hectolitros en el que la cerveza entra ya pasteurizada y dentro de los parámetros de calidad establecidos, lista para su distribución directa.
Desde ese tanque la cerveza pasa al camión a través de un circuito de conducciones. ¿Qué ocurre en ese trayecto?
El camión se conecta mediante mangueras y el llenado sigue una secuencia automatizada. Durante el proceso se controlan parámetros como el carbónico y el oxígeno, y al finalizar se toma una muestra para comprobar que cumple todos los estándares de calidad, tanto fisicoquímicos como microbiológicos.
¿Por qué es importante la pasteurización antes de enviarla al camión?
Es clave para garantizar la estabilidad, la calidad y la seguridad alimentaria. Prolonga la vida útil del producto, asegura la consistencia del sabor y elimina posibles microorganismos.
¿Cuánto tiempo se tarda en llenar un camión?
Antes del llenado se realiza una limpieza y desinfección de unos 90 minutos. Después, el proceso dura aproximadamente 60 minutos en el camión de 50 hectolitros y unos 75 minutos en el de 80.
¿Desde cuándo trabajáis en Estrella de Levante con este sistema?
Desde 2005, cuando se realizó el primer servicio para el restaurante Venezuela, en San Pedro del Pinatar. Desde entonces, el sistema se ha ido perfeccionando con el tiempo.
Cuando alguien se bebe una cerveza con este sistema, ¿nota la diferencia?
Sí. El sistema Beer Drive conecta directamente la fábrica de Espinardo con los tanques del local mediante camiones, lo que permite servir una cerveza más fresca. Al mantenerse en circuito cerrado y a temperatura constante, a cerveza está menos expuesta al oxígeno y al carbónico, lo que ayuda a conservar su perfil original. Es una diferencia que se percibe en la experiencia final.