Cartagena volverá a convertirse este verano en una ventana abierta al mundo con una nueva edición de uno de los eventos culturales más singulares y prestigiosos del panorama nacional, capaz de mezclar músicas globales, arte, cine, literatura y patrimonio en una experiencia difícil de encontrar en otro lugar de Europa.
La edición de 2026, que se celebrará del 17 al 25 de julio, tendrá a Ecuador como país invitado, reforzando la esencia internacional y multicultural que siempre ha definido al festival cartagenero. La organización dedicará buena parte de la programación a acercar al público la riqueza artística y cultural del país andino a través de conciertos, exposiciones, literatura y actividades paralelas.
Más allá de los nombres propios, La Mar de Músicas continúa demostrando que su gran fortaleza es la capacidad para generar diálogo entre culturas y convertir la ciudad en un escenario vivo donde conviven sonidos, idiomas y sensibilidades muy distintas. Cartagena no solo acoge conciertos durante esos días: se transforma completamente alrededor del festival.
PROGRAMA AL COMPLETO
La programación musical de este año volverá a reunir artistas de diferentes continentes y estilos, combinando figuras internacionales consolidadas con propuestas emergentes y sonidos de raíz. Entre los nombres más destacados aparecen Sílvia Pérez Cruz, encargada de inaugurar el festival, además de artistas como Judeline, Maria Arnal, Silvana Estrada, Carminho, Lila Downs, Rodrigo Cuevas, Xoel López o Rubén Blades, que será el encargado de clausurar esta edición.
Junto a ellos convivirán propuestas llegadas desde Ecuador, Mali, Brasil, Colombia, México, Sudáfrica, Portugal o Grecia, consolidando esa idea de «viaje musical» que ha convertido al festival en una referencia nacional de las músicas del mundo.
Uno de los grandes secretos del éxito de La Mar de Músicas sigue siendo su relación con la ciudad. Pocos festivales cuentan con escenarios tan especiales como el Auditorio Paco Martín del Parque Torres, el Patio del Antiguo CIM, la Plaza del Ayuntamiento o la explanada del puerto. La música aquí no se consume únicamente desde el escenario: dialoga constantemente con el mar, el patrimonio histórico y las noches de verano cartageneras.

31 EDICIONES
La Mar de Músicas ha conseguido además algo especialmente complejo en el contexto cultural actual: mantener una personalidad reconocible después de 31 ediciones. Mientras muchos festivales compiten por grandes cabezas de cartel y formatos masivos, el certamen cartagenero continúa apostando por el descubrimiento, la diversidad y la calidad artística como seña de identidad.
Ese posicionamiento le ha permitido convertirse en uno de los grandes embajadores culturales de la Región de Murcia fuera de España. No en vano, el festival recibió el Premio Ondas al Mejor Festival de España y se ha consolidado como uno de los eventos culturales más valorados del Mediterráneo.
Pero más allá del prestigio, La Mar de Músicas también representa un importante motor económico y turístico para Cartagena. Durante los días del festival, hoteles, restaurantes y comercios experimentan un importante incremento de actividad gracias a la llegada de visitantes procedentes de distintos puntos de España y del extranjero.
La edición de 2026 vuelve a demostrar que Cartagena ha sabido convertir la cultura en una de sus grandes fortalezas estratégicas. Porque La Mar de Músicas no es solo un festival. Es una manera de entender la ciudad, el verano y la cultura desde la mezcla, la curiosidad y la emoción. Y quizá ahí resida precisamente su magia: en seguir haciendo que miles de personas puedan viajar por el mundo sin salir de Cartagena.