Fama Sofás, la empresa murciana que factura más de 30 millones de euros y tiene un absentismo laboral de solo el 1,6%

La compañía de Yecla abre sus puertas a una visita de ADIMUR en la que su CEO, Félix López, muestra un modelo basado en la personalización, la innovación constante y una cultura empresarial centrada en las personas

Hay empresas que se explican mejor caminándolas. Y eso fue precisamente lo que hicieron los cerca de 40 socios de ADIMUR, encabezados por su presidente, Antonio López, durante su visita a las instalaciones de Fama Sofás, en Yecla, una de las iniciativas que la asociación impulsa a lo largo del año para poner en valor modelos empresariales que destacan por su trayectoria y su forma de hacer las cosas.

Guiados por el CEO, Félix López, el recorrido por la fábrica sirvió para entender por qué esta compañía se ha convertido en un referente dentro y fuera de España. No solo por su volumen de negocio, superior a los 30 millones de euros al año, sino por un modelo que combina internacionalización, innovación, sostenibilidad y una cultura empresarial poco habitual en el sector.

“Intentamos no ser buenos en una cosa, sino en todos los aspectos que rodean la empresa”, explicó López durante la visita. Una declaración de intenciones que se materializa en decisiones que, según reconocía, en ocasiones “parecen antieconómicas”, pero que con el tiempo han demostrado ser acertadas.

Apuesta por la internacionalización

Uno de los ejemplos más claros es su apuesta por la internacionalización. En plena crisis económica, entre 2005 y 2015, mientras muchas empresas del sector desaparecían, Fama Sofás crecía a un ritmo del 10% anual. “Llegamos a exportar hasta el 80% de la producción; ahora estamos en torno al 70% y vendemos en más de 70 países”, detalló el CEO.

Félix López, CEO de Fama Sofás.

Pero si hay algo que sorprende al recorrer la fábrica es su modelo productivo. En un entorno donde lo habitual es fabricar grandes series de productos idénticos, aquí ocurre justo lo contrario. “Tenemos más de 2.000 tejidos distintos y más de 30.000 elementos. No hacemos productos personalizados para países, sino para cada cliente”, explicó López.

Sobre el absentismo laboral del 1,6%, López señala que “no son cosas que caigan del cielo, son muchas pequeñas decisiones que van sumando”

La consecuencia es una especie de paradoja industrial: cada sofá es distinto, pero se fabrica casi a la misma velocidad que si todos fueran iguales y a un ritmo vertiginoso: entre 500 y 600 sofás al día, lo que lo sitúa a la cabeza a nivel nacional “La única forma de conseguirlo es con la digitalización”, añadió. No en vano, la empresa fue reconocida con el Premio Nacional de Industria Conectada 4.0.

De la misma forma, la sostenibilidad se aborda desde una lógica poco habitual. Sin discursos grandilocuentes, pero con resultados medibles. “Los residuos son materia prima que estamos tirando”, resumió el CEO. Bajo esa premisa, la compañía ha logrado reutilizar el 99,986 % de los residuos que genera.

Félix López (derecha) con uno de los grupos en un momento del recorrido por la empresa.

Durante la visita, López lo explicaba con un ejemplo muy gráfico. “Generábamos cien mil kilos de residuos industriales. Ahora, setenta mil kilos se utilizan como aislante para viviendas y treinta mil kilos de plástico sirven para generar más plástico”. Un sistema que no solo reduce el impacto ambiental, sino que incluso genera valor económico. “Esto se lo hemos trasladado a todas las administraciones porque el impacto sería enorme si todo el mundo lo hiciera, pero no nos han hecho mucho caso”, lamentaba López.

Una guardería de 800 m2

Más allá de los números, uno de los aspectos que más llamó la atención de los asistentes fue la cultura interna de la empresa. En Fama Sofás, la conciliación no es un concepto teórico. La compañía cuenta con una guardería laboral que ha ido creciendo con los años hasta alcanzar los 800 metros cuadrados y acoger a más de un centenar de niños.

“Una empresa tiene que cuidar de las personas de verdad. No puedes solamente exigir”

“Empezamos con cinco o seis y ahora hemos llegado a tener más de cien”, explicó López, que reconocía que era un sueño que tenían él y su mujer, Manoli Santa Soriano, jefa de administración, “que no sabíamos si podríamos hacer realidad. Empezó como un proyecto personal y con el tiempo lo hemos ido ampliando. Es una ayuda muy importante para las familias, especialmente en momentos como las vacaciones escolares.”

Guardería Fama Sofás.

A ello se suma un sistema de flexibilidad laboral con más de cien horarios distintos, lo que permite adaptar el trabajo a las necesidades de cada persona. “Cuando tomamos esta decisión teníamos dudas, pero la experiencia nos ha demostrado que la gente responde con responsabilidad”, asegura.

El resultado de esa suma de medidas se refleja en un dato poco habitual en el sector industrial: un absentismo laboral del 1,6%. “No son cosas que caigan del cielo, son muchas pequeñas decisiones que van sumando”, apuntó. “Una empresa tiene que cuidar de las personas de verdad. No puedes solamente exigir”.

Entre las medidas que han puesto en marcha para cuidar de los empleados, está un servicio de fisioterapia para que cualquiera que tenga dolores musculares fruto del trabajo en la fabrica o la oficina, pueda tratarlos desde el minuto uno. “Sólo con este servicio de prevención, pasamos de tener unos 200 días de baja al año a menos de 10”, aseguró. “Casi todo lo que hacemos es de sentido común”, subrayó.

“Departamento de milagros”

La innovación es otro de los pilares del modelo. Pero aquí tampoco se entiende como algo puntual. “Tenemos una media de tres pequeñas innovaciones diarias y más de 1.400 proyectos abiertos”, explicó el CEO. Cualquier trabajador puede aportar ideas en tiempo real, evitando que se pierdan en el camino. Para ello utilizan distintos grupos de whassap que agilizan el proceso. Con esas innovaciones han logrado mejorar todos los procesos y reducir drásticamente el tiempo de fabricación de sus productos.

Ese espíritu se traslada también a la organización interna. Frente a los departamentos estancos, la empresa apuesta por equipos interconectados. “Cuando diseñamos un producto hay gente de administración, de comercial, de producción… todos juntos”, detalló López. Una forma de trabajar que rompe con las estructuras tradicionales y facilita la toma de decisiones.

Incluso el espacio refleja esa filosofía. Oficinas abiertas, sin barreras, donde conviven conceptos tan poco habituales como el “departamento de milagros”. “Todas las empresas tienen uno, aunque no lo sepan”, bromeó el CEO ante los asistentes, en referencia a esos momentos en los que hay que resolver problemas complejos para cumplir con los clientes.

De izquierda a derecha, Concha Alcántara, directora de Élite; Reyes Samper, directora de Adimur; José Francisco Puche, director del Centro Tecnológico del Mueble y la Madera, y Antonio López, presidente de Adimur.

Si algo quedó claro durante la visita es que, más allá de cifras o procesos, Fama Sofás ha construido un modelo en el que la empresa también es una experiencia. “Es importante disfrutar del trabajo, parar un momento cuando se consigue algo y celebrarlo”. La visita, que dejó una impresión muy positiva entre los participantes, concluyó con un almuerzo en el que los asistentes pudieron seguir compartiendo impresiones en un ambiente más distendido, prolongando así una jornada que sirvió no solo para conocer una empresa, sino para reflexionar sobre nuevas formas de hacer industria.

Galería de fotos:

Revista en un click

Suscríbete a nuestra NEWSLETTER

Sé parte de la Élite

Últimas Noticias

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *