Por Ana García Salvago.
Dice la psiquíatra Marian Rojas Estapé que si uno se equivoca en la elección afectiva será completamente infeliz, y anima a poner la cabeza y usar la inteligencia para la elección. ¿Te conviene esa persona?, ¿tiene tus mismas ideas?, ¿queréis lo mismo en la vida? Una serie de cuestiones que van marcando las líneas rojas de cada uno. El problema es que, con cierta edad, si pones mucha cabeza en la elección, al final acabas por elegir estar sola.
En la actualidad, cerca del 50% de los matrimonios en España terminan en divorcio y entonces empieza el cambio de situación, custodias compartidas con hijos, familias monoparentales, padres que comienzan una nueva vida con personas que también son padres y que unen familias (hijos y mascotas) fines de semana alternos, semanas alternas, meses alternos e incluso años. Así que la cosa se complica porque no sólo hay que llevarse bien con la pareja, hay que encajar hijos con la nueva pareja, e hijos con los hijos de la pareja. Una versión actual de ‘Los Serrano’ que no siempre acaba bien.
Con este panorama, cada vez son más las personas que eligen el modelo ‘Living Apart Together’, lo que tradicionalmente se conoce como ‘tú en tu casa y yo en la mía’. Es decir, parejas estables que no comparten techo, pasan fines de semana juntos, vacaciones y los días que no están los niños, y batallan con los problemas domésticos cada uno por su lado. Que no buscan repetir el modelo tradicional, al menos mientras haya hijos que criar, y que quieren compañía, pero no una fusión total de vidas. La principal ventaja es mantener la independencia de cada uno, siempre que la economía lo permita, y evitar conflictos domésticos, que no es poco.
Pero a mí el concepto que más me gusta es el de ‘la casa para entrar a vivir’, es decir, que la casa esté como nueva, que no haya goteras y no haya que hacer obras. No significa buscar una pareja con un piso a estrenar, ni mucho menos, y tampoco es pensar que vas a encontrar a alguien como cuando se tienen 20 años, libre como el viento sin mochila de ningún tipo. Se trata de conectar con alguien en un momento vital similar al tuyo, con el pasado colocado, sin obras interminables ni habitaciones cerradas con llave. Sin guerras abiertas con el ex, cuando para ti ese capítulo pasó a la historia, y sin historias a medio cerrar. Con la libertad de improvisar rutinas, sin urgencia para llenar habitaciones vacías y sin tener que negociar conflictos heredados. Alguien que no esté en ruinas, ni que esté empezando a construir los cimientos. Una casa ventilada y una vida ordenada para poder redecorar el futuro. Aunque parezca un milagro, se trata simplemente de coherencia y madurez emocional, de orden mental y de elegir estar ahí porque tienes la libertad de poder marcharte en cualquier momento de esa casa que está lista para entrar a vivir.
Galería de fotos del evento de presentación de la revista Élite N31
El Hotel Sercotel Alfonso XIII conmemora su 50º aniversario con un amplio programa de actividades
Lidó Rico, nuevo académico de la Real Academia de Bellas Artes de Santa María de la Arrixaca
Ginés Ángel García, CEO de Konery, protagoniza una nueva sesión del CEO University de Murcia Diario
Paco Arango presenta en Murcia su libro ‘Si no crees en Dios, te doy su teléfono’
El escritor, cineasta, filántropo y presidente de la Fundación Aladina, Paco Arango, ha presentado en…