Miguelín, Javi Puado, Samu Omorodion, Rafa Mir, Jaime Astrain, Óscar Plano, Juan Faro, Alberto Owono e incluso figuras de otros ámbitos como el reconocido artista Dani Martín o Xuso Jones son algunos de los nombres que han pasado por las manos de Pedro Martínez Máiquez, conocido como ‘el sastre de los deportistas’, en su negocio Descalzo pero con Sombrero, que está ubicado en Dolores de Pacheco.
Unas manos que llevan seis años de trayectoria haciendo magia entre telas, hilos, alfileres, dedales y cintas métricas que le han hecho consolidarse en el sector y le han valido la confianza de muchos personajes mediáticos, principalmente del mundo del deporte.
En Élite Murcia hemos podido charlar un rato con este artista de la aguja y las tijeras que tenemos en la Región y nos ha contado muchos más aspectos de su carrera y alguna que otra anécdota con las personalidades a las que ha tenido el placer de realizarles una pieza.

Comencemos hablando de tus inicios. ¿Cómo empezaste en el mundo de la sastrería?
En 2011 me fui a vivir a Londres, donde estuve dos años y estaba un poco perdido. Yo trabajaba en una tienda de ropa llamada New Look y al mismo tiempo en un restaurante español debido a la economía. A los dos años caí enfermo y decidí estudiar diseño de moda en Madrid, aunque al final de mi etapa en Londres estuve también tocando algo relacionado con el diseño de moda, y ya en Madrid hice un grado superior de dos años. Terminando las prácticas teníamos que presentar nuestros proyectos y mi jefe de las prácticas me ayudó a decidirme.

Estuve trabajando en televisión en Hermano Mayor y al poco tiempo de terminar comencé en una sastrería al lado de las Torres KIO con uno de los sastres más reconocidos a nivel mundial, Joaquín Fernández Prats, donde teníamos clientes como Carlos Sainz, padre e hijo, Florentino Pérez, Bertín Osborne o Arturito Fernández, entre otros. Estuve con él alrededor de año y medio, después trabajé tres años en una sastrería en Molina de Segura hasta que, en verano de 2020, planeé todo para comenzar el 1 de septiembre con Descalzo pero con Sombrero.
«Trabajé en Madrid con uno de los sastres más reconocidos a nivel mundial y teníamos clientes como Carlos Sainz, padre e hijo, Florentino Pérez, Bertín Osborne o Arturito Fernández»
¿Qué hizo que quisieras dedicarte a ello?
Una vez que empecé con el curso y a trabajar tenía claro que era algo que me encantaba, que iba mucho con mi personalidad. Pensaba que le podía dar un toque diferencial y llevarme la sastrería a un mundo un poco más diferente. A día de hoy intento estar en todos los sitios donde hay una pequeña oportunidad. Por eso, si hay un partido de fútbol, eventos, bodas o celebraciones y creo que puedo sacar tajada de ahí, voy.

¿Cómo ha sido el camino hasta crear una sastrería tan reconocida como Descalzo pero con Sombrero?
Seguir trabajando sin perder la esencia e intentando estar en todos los eventos, crear productos nuevos y diferentes, seguir yendo a ferias… Creo que es importante no bajar la guardia y seguir en contacto con la gente, con los clientes, ser cercanos y seguir desplazándonos. Este año hemos visitado Sevilla, Cádiz, el norte de España, Barcelona, Croacia, Madrid, Gandía, Valencia, Alicante, Elche…
«Este tipo de gente te da mucha visibilidad, pero también te la da la gente que tratas en el día a día»
Tu trabajo incansable ha provocado que por tus manos hayan pasado muchas personalidades del deporte, entre ellas Miguelín, una institución de El Pozo Murcia y del mundo del fútbol sala. ¿Cómo se llega hasta ahí y qué otros nombres han querido contar contigo?
Como has nombrado, por mis manos han pasado grandes personalidades como Miguelín, Juan Faro, que es bastante reconocido como influencer, Alberto Owono, Jaime Astrain… Jugadores de fútbol como Samu Omorodion, Rafa Mir, Javi Puado, Edu Expósito, Óscar Plano, Antonio Blanco, Gonzalo Villar, Josan, Pedro Vigas, Febas, Germán Valera, Álvaro Fernández, Fede Redondo, César Gelabert…

Jugadores de baloncesto como Augusto Lima, Diagne, el jugador de pádel Ale Galán y el de tenis en silla Kike Siscar… y otros como Xuso Jones o Dani Martín, que actualmente le estamos haciendo todo lo de la gira y también le hemos hecho el chaqué para ser el padrino de boda de su prima.

¿Cómo es trabajar con ellos y de qué forma contactan contigo?
Este tipo de gente te da mucha visibilidad, pero también te la da la gente que tratas en el día a día. Son tan normales como puede ser cualquier otro. Te dan esa confianza, esa cercanía, te abren las puertas de su casa y te tratan como uno más. Está muy claro que ellos te dan una visibilidad que te ayuda a llegar a otro público al que a lo mejor no llegarías, pero son gente muy cercana que te hacen vivir experiencias súper bonitas.

¿Alguna anécdota que puedas contar?
La cercanía que me está dando Josan de meterme al vestuario del Elche, estar con ellos, ir a partidos… Por ejemplo, este año pasado estuve viendo a Joselito, que estuvo en el Barcelona, y me dio la oportunidad de ir a visitarlo a Croacia. Si no es por mi trabajo sería impensable hacer una visita como la que he hecho. Hace poco estuve en el norte visitando a Antonio Blanco y a César Gelabert. Son cosas bastante chulas porque al mismo tiempo que trabajas visitas ciudades.

«Tengo que crear una confianza y un vínculo, porque al final en muchas ocasiones me llaman para un día tan importante como puede ser su boda»
¿Qué te ha aportado cada uno de ellos?
Todo me aporta, como cada uno de los clientes con los que tratas. Intentas tener siempre una relación o una conversación con ellos sobre lo que hacen, los equipos donde han estado o actualmente cómo se encuentran anímicamente, entre otras millones de cosas.
Tienes que ser muy cercano y darles una confianza para que crean en ti para un evento, porque al final en muchas ocasiones me llaman para un día tan importante como puede ser su boda. Otra de las cosas que aportan mucho es el boca a boca. Descalzo pero con Sombrero está cogiendo ese nombre también porque intentamos no perder la esencia con la que empezamos en 2020: ser cercano; que viva una buena experiencia, trabajar bien y dar un buen servicio; tratar los mejores tejidos; y estar y responder cuando ellos te llaman.
«Descalzo pero con Sombrero está cogiendo ese nombre porque intentamos no perder la esencia con la que empezamos en 2020»

Pasemos a centrarnos en Descalzo pero con Sombrero. ¿Cuál dirías que es vuestro factor diferencial?
Creo que es que sigamos siendo cómo cuando empezamos en 2020. Esa esencia, que el cliente viva una experiencia, que disfruten de lo que estamos haciendo y que ellos vean que nosotros también disfrutamos. Que no sea una pesadilla a la hora de que ellos elijan un traje. Algo diferencial creo que es la experiencia de haber trabajado con uno de los mejores sastres del mundo, de haber aprendido y seguir aprendiendo de él.

¿Cuál es el proceso desde que un cliente quiere contar con vosotros hasta que recibe su traje?
Trabajamos con alrededor de 16.000 tejidos diferentes, y dentro de ellos con diferentes casas de tejidos italianos, ingleses, franceses… Intentamos trabajar con grandes marcas y cada día mejorar y aprender, seguir leyendo y seguir creyendo en cómo lo hacemos. Les intentamos asesorar los que creemos que van mejor dentro de nuestro muestrario, le tomamos medidas, se le hace el patrón, se le cose y se le hacen las pruebas necesarias para que el cliente salga contento con el traje.
«Intentamos trabajar con grandes marcas y cada día mejorar y aprender, seguir leyendo y seguir creyendo en cómo lo hacemos»

¿Cuántas personas conforman el equipo actualmente y qué aportan?
Ahora mismo tenemos dos talleres y tengo a mi hermana, que es mi mano derecha y trabaja conmigo. Ella es la que me lleva la agenda, la comunicación con los clientes y me prepara un poco todo.
¿Cuál crees que es el secreto para ser un buen sastre?
Que confíen en ti. Una buena comunicación, buenos tejidos, buen servicio… Todo lo que conlleva la comodidad y que la gente viva una experiencia como la que se merece, porque al final el cliente lo paga.

«Mi sueño es es que la marca se reconozca a nivel nacional y también a nivel un poquito más internacional»
¿Dónde está el techo de Pedro Martínez Máiquez y de Descalzo pero con Sombrero? ¿Tienes algún sueño?
Para mí es bastante importante dar a conocer la marca. El techo, pues no sabría decirte, pero que no nos falte el trabajo. Trabajo para mejorar a nivel profesional, como empresa y que Descalzo pero con Sombrero vaya mejorando y yo también. Por eso intento ir creando eventos, leer más, comunicarme, seguir yendo a ferias y aprender de los mejores siempre teniendo esa autocrítica de saber qué puedo mejorar. Mi sueño es que la marca se reconozca a nivel nacional y también a nivel un poquito más internacional.

Para terminar, ¿Qué perspectivas tienes para el futuro? ¿Algún proyecto que puedas adelantar?
Uno de ellos es un mini podcast que se llama Historias con estilo, que consiste en hablar con clientes y que nos cuenten a lo que se dedican y las relaciones que pueden llegar a tener con la sastrería o con el traje. También tenemos un evento en el cual vamos a crear una sinergia de vinos con tejidos.
Y otro de los proyectos, no quería decirlo muy alto, pero estamos montando otra nueva sastrería en la que podamos dar un servicio mejor en Descalzo pero con Sombrero. Estamos ya trabajando con el arquitecto y nos gustaría poder sacarlo en unos meses.
Si quieres conocer más sobre el excelente trabajo que realiza Pedro, puedes seguirlo en Instagram en la cuenta @descalzoperoconsombrero o en la suya personal, @pedromaiquez.