Por C. A. L.
Aquí no se trata de vender más, sino de vender mejor. Esa idea, tan sencilla como profunda, resume la filosofía de MoMo, una boutique que lleva 25 años demostrando que la moda también puede ser cercanía, escucha y criterio. Detrás del proyecto está Montse Navarro, su fundadora y alma máter, que ha construido un espacio con identidad propia en pleno centro de Murcia (C/ Zarandona, 1), donde cada prenda responde a una manera honesta y consciente de vestir.
¿Qué te inspiró a abrir esta boutique en Murcia?
Momo nace en 2001 como Momo Kids, una tienda pensada para niños. Me inspiró la intuición de que en Murcia había espacio para un comercio diferente: cercano, con criterio y muy humano. Con el tiempo el proyecto fue creciendo de forma natural, primero con No Name y finalmente con Momo, evolucionando al mismo ritmo que nuestras clientas y sus vidas.
¿Qué significa para ti interpretar la moda de una forma diferente?
Escuchar y acompañar. En Momo el trato personal es la bandera. Conocemos muy bien a nuestras clientas habituales, pero también empatizamos rápido con quien entra por primera vez. Esa mirada atenta nos permite aconsejar con honestidad, incluso cuando eso significa decir: “no, esa prenda no”. Aquí no se trata de vender más, sino de vender mejor. La personalidad de Momo se construye desde la cercanía, el criterio y el respeto.
¿Qué buscas al seleccionar marcas y colecciones?
Busco diseño, calidad y valores. Marcas con alma, que tengan algo que contar y prendas que funcionen en la vida real, no solo en un perchero. Detrás de esa selección hay un trabajo constante de observación y aprendizaje. Visito ferias internacionales, congresos de moda y espacios de formación de manera continua.
¿Qué papel juegan la calidad y la sostenibilidad?
Son fundamentales. Trabajamos con prendas bien hechas, pensadas para durar y para acompañar en el día a día. Para nosotras la sostenibilidad empieza en la materia prima. Nos gustan los tejidos nobles y naturales, los que se sienten bien al vestir y aportan confort. No hablamos de modas ni de mensajes vacíos, sino de calidad real: buenas fibras, buenos acabados y prendas honestas, elegidas con criterio y pensadas para durar.
¿Qué tipo de clientela atrae Momo?
Personas que valoran el trato cercano, el criterio y la calidad. A lo largo de estos 25 años, nuestra clientela ha crecido con nosotras y hoy acompañamos especialmente a mujeres activas, empresarias y profesionales, que se mueven entre reuniones, eventos, vida social y personal. Mujeres que quieren seguir viéndose guapas, seguras y actuales, pero sienten que las prendas de antes ya no encajan ni en su cuerpo ni en su nueva manera de estar en el mundo.
¿Algún proyecto reciente que destaque especialmente?
El pasado noviembre organizamos en MOMO un desfile junto a la firma SIYU, muy afín a nuestro ADN por su autenticidad y su forma de entender la moda. También destaco el apoyo constante de la Cámara de Comercio y acciones como Murcia en la Vitrina, que dan vida a la ciudad y al pequeño comercio.
Mirando al futuro, ¿qué objetivos tienes para MOMO?
Celebrar el 25 aniversario el próximo 25 de abril y seguir cuidando lo que nos ha traído hasta aquí: las personas, la experiencia y el comercio como motor de vida urbana. Los reconocimientos llegan, pero lo importante sigue siendo hacer las cosas con sentido y corazón.