El Centro Párraga propone un recorrido emocional por el amor y su desgaste con Tutto passa, una exposición que reúne la obra de Juan de la Cruz Megías Mondéjar, Greta Alfaro y Marina González Guerreiro para recordarnos, a modo de narración en tres actos, que nada es permanente, ni siquiera aquello que parece más intenso.
La muestra, inaugurada hoy en el Espacio 2 del centro dependiente del Instituto de las Industrias Culturales y las Artes, se articula como un relato visual que transita desde el inicio de una relación hasta los restos que deja cuando termina. Tres miradas, tres generaciones y tres lenguajes artísticos distintos se entrelazan para desplegar las múltiples tonalidades de una experiencia tan común como compleja: el amor y sus posibles desenlaces.
El primer acto está firmado por el fotógrafo murciano Juan de la Cruz Megías Mondéjar, que centra su trabajo en imágenes de bodas entendidas como umbrales simbólicos, ese momento de paso del yo al nosotros. A través de personas, arquitecturas y paisajes de la Región de Murcia, sus fotografías capturan la promesa, la construcción compartida y la idea de inicio, con una mirada que combina intimidad y territorio.
La narración se quiebra en el segundo acto, protagonizado por la artista visual pamplonica Greta Alfaro. En sus obras, la temporalidad irrumpe como una fuerza que altera el curso de lo establecido y marca un punto de no retorno. Aquí el relato se tensa: lo que parecía estable se transforma y ya nada puede volver a ser lo de antes.
El tercer y último acto llega de la mano de la artista gallega Marina González Guerreiro, cuya práctica artística se apoya en objetos y materiales que funcionan como restos, como retales de lo vivido. Lo amado se convierte en ausencia, pero persiste la memoria, tanto la personal como la inscrita en los propios materiales, que aparecen como estratos cargados de experiencia y significado.
En conjunto, Tutto passa invita al espectador a pensar el amor como un reflejo de la impermanencia, una experiencia en constante mutación. Imágenes, objetos y materiales dialogan para construir una reflexión sobre el cambio incesante y sobre aquello que permanece, aunque sea de forma fragmentaria, cuando todo parece haber terminado.
El director general del Instituto de las Industrias Culturales y las Artes, Manuel Cebrián, subrayó durante la presentación que se trata de “una propuesta original y muy interesante, en la que tres creadores de distintas generaciones se unen para contarnos que todo pasa, incluso el amor”, y recordó que desde el Centro Párraga se anima de forma constante a la ciudadanía a acercarse a las manifestaciones más experimentales del arte contemporáneo.
La exposición Tutto passa podrá visitarse hasta el 26 de febrero, de lunes a viernes, en horario de 9.00 a 21.00 horas, en el Centro Párraga. Toda la información sobre la muestra y el resto de actividades puede consultarse en la sección de Programación de la página web del centro.