El Centro de Cultura Contemporánea de Murcia, la Cárcel Vieja, estrena su nueva programación para el primer semestre del año con una propuesta que aspira a situar a la ciudad en la conversación cultural nacional bajo la premisa de que la contemporaneidad no es un estilo ni un nicho, sino una manera de habitar lo común.
Así lo ha presentado el concejal de Cultura e Identidad, Diego Avilés, quien ha afirmado que este espacio se reafirma hoy como un lugar abierto a la ciudadanía, accesible, gratuito y poroso, con una programación articulada en diez líneas estables, 69 nombres propios y una red de alianzas que refuerza su proyección cultural.
Este espacio se consolida como centro de cultura contemporánea y ampliará sus instalaciones gracias a la recuperación de la FASE 2.0, que permitirá incrementar los espacios dedicados a la programación cultural y a la creación contemporánea, una actuación enmarcada en el proyecto de ciudad del alcalde José Ballesta.
Las diez líneas de programación son: música experimental y arte sonoro, conversaciones públicas, videoarte, cine, instalaciones, gastronomía como cultura, activaciones de escena, escucha en espacios no convencionales y programación nocturna. Por ello, esta programación reúne 69 nombres propios (artistas, intérpretes, comisariado, pensamiento, mediación, escena musical, cultura gastronómica) junto a más de una veintena de marcas, colectivos, proyectos, asociaciones y agentes que suman comunidad y sostienen el modelo.
Además, se configura así una temporada con proyección internacional ya que cuatro países europeos, Italia, Portugal, Rusia y Suiza además de España, participan en esta programación. Esta dimensión internacional está en el ADN de la instalación contemporánea que ofrece también una mirada cultural que se abre, además, a referencias y genealogías que conectan Murcia con Francia (Erik Satie), Japón (Ryuichi Sakamoto), China (nuevo cine chino) y Estados Unidos (circuito audiovisual independiente norteamericano, además de los imaginarios científicos y sonoros de NASA y NOAA).
La temporada subraya de forma especialmente notable la presencia de mujeres, con más de veinticinco nombres que protagonizan conciertos, ciclos de conversación, programación de moda, pensamiento creativo, cultura gastronómica, escena sonora y programación audiovisual.
Entre ellas se encuentran Olalla Alemán, Clara Levy, Clara de Asís, Pilar Morales, Patricia Reus, Marta Camacho, Elena García López-Peláez, Ana Galván, Alba Flores, Amber Kay, Carolina Santiago, María de Juan, Aurora Rodríguez, Marta Abellán, Ana Peyrés, Ana Galindo, Wendy Carlos, Mónica de Miranda, Virginia de Diego, Fernanda Fragateiro, Patricia Gómez, María Jesús González, Maria Trabulo, Pepa Villa, Cintia G. Reyes o Concha Jerez, entre otras participantes clave. Esta cifra define el tono del proyecto y refuerza una idea de contemporaneidad más amplia, plural y representativa.
A continuación, se desglosa el programa con las actividades, ciclos y talleres que se desarrollarán entre los meses de enero y junio de 2026 en el Centro de Cultura Contemporánea de Murcia de la Cárcel Vieja.
MONOTON: el «templo» de la escucha contemporánea
Uno de los ejes estructurales del semestre es MONOTON, plataforma dedicada a la divulgación y difusión del arte sonoro y el audioarte en todos sus ámbitos. MONOTON se presenta como un recurso de acceso público (virtual y físico) y como un lugar de encuentro, creación, intercambio y debate para creadores, investigadores y públicos. En tiempos de sobreabundancia audiovisual, la Cárcel Vieja reivindica la escucha como acto cultural mayor, un templo contemporáneo donde el sonido no acompaña, sino que lidera; donde la música experimental y la investigación sonora aparecen no como rareza, sino como lenguaje de nuestro tiempo.
El programa de conciertos se abre con «Socrate» (29 de enero, 20:30), interpretado por Olalla Alemán (soprano) y Guy Vandromme (piano), una pieza esencial de Erik Satie, que adapta diálogos de Platón con austeridad y emoción. Continúa con «afectos espectrales» (23 de abril, 20:30), concierto inmersivo ambisónico multicanal de Pablo Sanz Almoguera, basado en grabaciones de campo y en una sensibilidad ecológica orientada a desplazar el centro de lo humano para escuchar lo no-humano.
El 14 de mayo (20:30) llega «Songs of Erosion», con Víctor Guaita (viola), Clara Levy (violín) y Clara de Asís (electrónica), relectura y recomposición del manuscrito de las Cantigas de Santa María desde el prisma de la erosión. Y el 15 de junio (20:30) se presenta DUO AMOEBA, percusión contemporánea en la intersección narrativa entre música y escena: «Quien tiene oídos, que vea. Quien tiene ojos, que oiga».
REENCUENTROS: la cultura como conversación pública
La Cárcel Vieja consolida también REENCUENTROS, un programa de conversaciones públicas protagonizadas por agentes culturales desde múltiples perspectivas como el arte, arquitectura, literatura, música, pensamiento crítico, cuerpo o imagen; y concebidas como encuentros temáticos entre distintas generaciones y disciplinas.
El ciclo arranca el 14 de enero (20:00) con Fotografía: Oficio, arte y ruido digital, moderado por Pilar Morales con Paco Salinas y Néstor Lisón. Continúa el 28 de enero (20:00) con Arquitectura: La dimensión espacial de los cuidados, moderado por Patricia Reus, con Marta Camacho y Elena García López-Peláez. El 18 de febrero (20:00) llega Ilustración, un arte muy aplicado, moderado por Diego Lizán, con Ana Galván y Alba Flores. El 3 de marzo (20:00) se aborda Arte sonoro: Componer en la brecha, moderado por Amber Kay, con Carolina Santiago y Jaume Darbra.
El 15 de abril (20:00), Autonomía creativa y viabilidad artística en la música independiente, moderado por Jesús Cobarro, con María de Juan y Guille Solano. El 26 de mayo (20:00), De la autogestión al soporte institucional: el futuro de la performance en Murcia, moderado por Pedro Alberto Cruz, con Aurora Rodríguez y Diego Lobenal. Y el ciclo culmina el 17 de junio (20:00) con De la escuela a la industria: ecosistema de la moda en Murcia, moderado por Marta Abellán, con Ana Peyrés y Ana Galindo.
EN BUCLE, genealogías sonoras para entender el presente
La programación dedica un recorrido monográfico a cinco figuras que transformaron la manera de entender la música contemporánea y la experimentación sonora: Harold Budd (febrero, 9-17), Brian Eno (marzo, 2-27), Ryuichi Sakamoto (abril, 6-30), Arthur Russell (mayo, 4-29) y Wendy Carlos (junio, 1-26).
La Cárcel Vieja no propone aquí un «ciclo de culto» para iniciados, sino una invitación a comprender cómo se construye la sensibilidad sonora contemporánea: de lo suspendido a lo ambiental, de lo minimalista a lo electrónico, de la vanguardia a la cultura popular.
NO-MUZAK, el ascensor como obra curatorial
La Cárcel Vieja activa incluso lo transitorio. NO-MUZAK convierte el ascensor -ese lugar diseñado para el paso y la prisa- en una instalación curatorial de escucha que cambia mensualmente. La intención es pedagógica y experiencial: músicas experimentales, arte sonoro, registros históricos, fragmentos documentales, grabaciones de campo, reinterpretaciones poco conocidas; una escucha que sucede mientras el cuerpo se desplaza.
El recorrido del semestre abre con El silencio de la piedra: Brancusi (enero-febrero), continúa con Frecuencias del vacío, Sonidos del espacio según la NASA (febrero-marzo), Abismos líquidos: Archivos sonoros de la NOAA (marzo-abril), La ciudad máquina: Metropolis (abril-mayo), Duraciones suspendidas: Morton Feldman (mayo-junio) y culmina con Arquitecturas del control: Foucault (junio-julio). En esa decisión -hacer del ascensor un lugar de pensamiento sensorial- se condensa una ética del centro: todo espacio puede ser cultura si se activa con inteligencia.
LO QUE SE MUEVE, videoarte estable e imagen crítica
En la misma lógica de activación constante, LO QUE SE MUEVE es un espacio de videoarte estable dedicado a la videocreación, el archivo encontrado, el reel expandido, la imagen crítica y los nuevos lenguajes. Cada mes, la pantalla muta: Stéphane Sednaoui: La imagen como delirio (enero-febrero), One Dot Zero: Código y cultura visual (febrero-marzo), Mark Romanek: Narrativas del deterioro (marzo-abril), Anton Corbijn: Geografías del duelo (abril-mayo) y Jonathan Glazer: Extrañamiento y fascinación (mayo-junio). El proyecto propone mirar más allá del relato cinematográfico tradicional: aquí el tiempo, el montaje, la textura y la idea son el argumento.
INSTALACIONES: no exposiciones, sino acontecimientos. La figura del comisario residente como garantía de continuidad y riesgo
La apuesta expositiva del centro se define con precisión: INSTALACIONES no es un programa de exposiciones al uso. La Cárcel Vieja entiende la instalación como acontecimiento irrepetible, como una práctica que no se limita a colgar o mostrar, sino que altera el espacio, exige una forma de estar, convoca silencio o fricción, y convierte al espectador en alguien que atraviesa una experiencia.
En este marco, el centro incorpora una figura decisiva: un comisario residente -Pedro Medina durante 2026 y 2027-, un modelo de comisariado en inmersión que no actúa por encargo puntual, sino que se integra en el territorio de la Cárcel Vieja para dar continuidad a procesos, acompañar instalaciones en el tiempo y sostener una línea curatorial con profundidad. En un país donde la programación cultural a menudo se fragmenta en hitos aislados, la residencia curatorial se plantea como garantía de coherencia, riesgo y construcción de escena.
El calendario de instalaciones incluye MU-TANTES (13 de febrero – 1 de abril), Ángel Haro (17 de abril – 29 de mayo), Alejandro Sciaraffa con The Flowers of Mars (18 de junio – 11 de septiembre) y Mónica de Miranda con The Sun Does Not Rise in the North (24 de septiembre – 19 de noviembre). La temporada se proyecta además con una gran colectiva internacional (3 de diciembre – 11 de febrero) vinculada a España, Italia, Portugal, Rusia y Suiza, con participación de Virginia de Diego, Colectivo Fala, Fernanda Fragateiro, Patricia Gómez, María Jesús González, Giovanni Battista Piranesi y Maria Trabulo, bajo el título Everything is illuminated by the shadows of the past. Esta línea confirma que la Cárcel Vieja no aspira a ser un «contenedor»: aspira a ser un dispositivo contemporáneo.
[SIN_TÍTULO]: cine contemporáneo en diálogo con lo íntimo y lo social
El ciclo [SIN_TÍTULO] propone un recorrido por miradas singulares del cine contemporáneo: narrativas abiertas, puesta en escena actual y una exploración de la experiencia humana desde lo íntimo y lo social. Incluye películas del nuevo cine chino, de la Italia del siglo XXI y del cine independiente norteamericano. Proyecciones: 20 de enero (lunes), 14 de abril (martes), 12 de mayo (martes) y 16 de junio (martes).
Uno de los gestos más contemporáneos de la temporada es integrar la gastronomía no como ocio, sino como cultura. RAÍZ nace del cruce entre gastronomía, pensamiento y creación: una propuesta que entiende la cocina como forma de conocimiento, como oficio y como responsabilidad con el territorio. La Cárcel Vieja convoca aquí a proyectos que representan una manera de mirar lo cercano y transformarlo en lenguaje.
El ciclo incluye La Lechera de Burdeos: 15 años desde la raíz. Cultura quesera, comercio y medio rural (22 de enero, 20:00) con Alberto Hernández y Roberto Fuentes; José García & Fran López: Arte líquido con propósito (18 de febrero, 20:00) con José García y Fran López (El mono dorado); La Diligente: El vino abierto, conversaciones con una mirada sin filtro (25 de marzo, 20:00) con Andrés Gómez y Santi Rivas; Café Bar Verónicas: La modernización de los bares: alimentarse o degustar (22 de abril, 20:00) con Samuel Ruiz; y Polea: cocinar el territorio (29 de abril, 20:00) con Pepa Villa y Alberto Pardo. En un centro de cultura contemporánea, esta presencia no es una nota exótica: es una afirmación. La gastronomía también es pensamiento, también es identidad, también es creación.
ALTAVOZ!: una institución que escucha y amplifica
La Cárcel Vieja entiende su papel institucional como algo más que programar: también es amplificar. De ahí ALTAVOZ!, un marco flexible para dar visibilidad a lo relevante que sucede fuera del edificio pero dialoga con su comunidad: conversaciones, escuchas guiadas, microperformances, lanzamientos, muestras de proceso y work-in-progress. ALTAVOZ! no «invita» desde arriba: teje complicidades y convierte lo transitorio en experiencia compartida.
En enero, el 17 de enero, el artista internacional Joaquín Ganga presenta In house – GNG archive sale, primer evento de presentación de su marca de moda streetwear (11:00-20:00). Ese mismo día, el colectivo NOISX clausura la instalación PULSE de la mano de sus DJs, con participación de Loop Station, productora centrada en drum&bass, jungle, techno y dub. En mayo, 27, 28 y 29 de mayo, se celebra el III Festival Trasformance, dirigido por Pedro Alberto Cruz y Cintia G. Reyes, con la participación de Los Torreznos, Mario Montoya, Concha Jerez, Miss Beige, Paco Cao e Isidro López Aparicio. El programa subraya la voluntad del centro de operar como altavoz institucional sin domesticar lo contemporáneo: sostenerlo, acompañarlo y hacerlo accesible.
CABINA ABIERTA: comunidad, electrónica y noche habitada
El patio de la Cárcel Vieja se activa también como espacio de escucha y convivencia con CABINA ABIERTA, ciclo de sesiones DJ comisariado por el equipo de Animal Sound. La propuesta explora la escena electrónica murciana desde un enfoque contemporáneo: del sonido experimental a lo festivo, del downtempo al techno, con sesiones de Don Fluor (14 de febrero, 20:30), Madbel (7 de marzo, 20:30) y DLPIN & Paul Martin (31 de mayo, 20:30). Habitar la noche, aquí, no es un añadido: es una forma cultural de estar juntos.
Una suma de marcas, colectivos y agentes: un proyecto de ciudad, no un programa aislado
La temporada enero-junio 2026 muestra la fortaleza del modelo Cárcel Vieja: su capacidad de reunir marcas creativas (como GNG), colectivos y escenas (NOISX, Animal Sound, Los Torreznos), proyectos culturales y curatoriales (MONOTON, REENCUENTROS, LO QUE SE MUEVE, NO-MUZAK), y ecosistemas gastronómicos con identidad propia (La Lechera de Burdeos, El mono dorado, La Diligente, Café Bar Verónicas, Polea). Esa suma no es decorativa: construye una institución contemporánea desde lo real, desde la comunidad, desde la alianza entre lo público y lo creativo. Y lo hace con una ambición clara: convertir la Cárcel Vieja en gran punto de encuentro nacional para la experimentación, el pensamiento y la cultura viva.
Balance 2025 Cárcel Vieja
El balance de 2025 constata la consolidación de la Cárcel Vieja como Centro de Cultura Contemporánea, con más de 50 actividades programadas desde septiembre, una asistencia mínima verificada de 28.200 personas y una media ponderada de 272 visitantes diarios en los periodos expositivos con conteo público.
La programación ha garantizado la paridad, con una presencia femenina superior al 50% en los ciclos de conversación pública, y ha logrado activar públicos intergeneracionales a través de formatos contemporáneos, experiencias culturales y alianzas estratégicas como MONOTON y Animal Sound, que han ampliado la proyección del centro hasta superar una audiencia digital de 42.000 seguidores, consolidando a la Cárcel Vieja como un proyecto cultural estable, reconocible y con vocación de referencia nacional.