Un microbosque urbano, un estanque de 53 metros de longitud y un anillo elevado cubierto de vegetación cambiarán la imagen de la plaza Preciosa de Murcia. El diseño ganador del concurso de arquitectura propone sustituir parte de las superficies duras por árboles y zonas de sombra, incorporar agua y crear espacios donde sentarse, conversar o leer. El objetivo es que la plaza deje de ser principalmente un lugar de paso y gane uso como punto de encuentro.
El Decano del Colegio Oficial de Arquitectos de la Región de Murcia, Arturo García, acompañado de la alcaldesa de Murcia, Rebeca Pérez, y miembros del jurado, ha presentado el diseño ganador del concurso de arquitectura convocado para transformar la Plaza Preciosa en un lugar de encuentro.
La propuesta, denominada ‘Mesa de Trucos’, ha sido elaborada por un equipo multidisciplinar encabezado por el arquitecto sevillano Tomás García y seleccionada por unanimidad del jurado. La intervención abarcará 2.757 metros cuadrados, incluida la calle Cronista José María Ibáñez, y se plantea en dos fases.

Árboles y agua para hacer frente al calor
El microbosque será uno de los elementos centrales de la nueva plaza. La incorporación de arbolado y vegetación busca mejorar las condiciones de estancia durante los meses de mayor calor y ofrecer un entorno más agradable para descansar en pleno centro de Murcia.
A su alrededor se dispondrá una estructura circular elevada y cubierta de vegetación, que incorporará sistemas de nebulización para ayudar a refrescar el ambiente. El diseño deberá adaptarse a un condicionante importante: la existencia de un aparcamiento subterráneo, que obliga a estudiar las soluciones técnicas para introducir los árboles y las nuevas plantaciones.
El agua tendrá protagonismo mediante un estanque de 53 metros, inspirado en las acequias y en la relación histórica de Murcia con su huerta. En él se integrará una gran mesa concebida como lugar de reunión, uno de los rasgos más singulares del anteproyecto.

Más espacio para permanecer y jugar
La remodelación pretende dar mayor protagonismo a los peatones, facilitar los recorridos accesibles y mejorar la relación de la plaza con la avenida Alfonso X el Sabio y el Museo Arqueológico de Murcia.
También contempla espacios de juego libre integrados en el conjunto, de modo que los niños puedan utilizar la plaza sin concentrar toda su actividad en un área infantil convencional. La distribución de los ambientes busca hacer compatibles el juego, el descanso y la convivencia entre generaciones.
El diseño fue presentado por el decano del Colegio Oficial de Arquitectos de la Región de Murcia, Arturo García, acompañado de Rebeca Pérez y miembros del jurado.
«No queremos crear un jardín para contemplarlo desde fuera, sino una plaza para vivirla», señaló Pérez, quien defendió la recuperación de estos espacios como lugares cotidianos de encuentro para vecinos y familias.
Las referencias a Cervantes y El Bosco
La propuesta también incorpora una lectura cultural del lugar. Su nombre, ‘Mesa de Trucos’, procede del prólogo de las ‘Novelas ejemplares’ de Miguel de Cervantes, donde el escritor relaciona el entretenimiento y el descanso con espacios como alamedas, fuentes y jardines.
Esa referencia se traduce en la mesa integrada en el estanque y en la incorporación de fragmentos de ‘La gitanilla’ en distintos elementos del diseño. La elección conecta con el propio nombre de la plaza: Preciosa, la protagonista de la novela, descubre en Murcia su verdadera identidad como Constanza, hija del corregidor.
La referencia artística es ‘El jardín de las delicias’, de El Bosco. Según la descripción del anteproyecto, sus formas concéntricas y estructuras esféricas inspiran la composición circular y el anillo vegetal elevado que rodeará el microbosque.
Del anteproyecto a las obras
La elección del diseño ganador es un paso previo a la ejecución de la reforma. El Ayuntamiento de Murcia deberá avanzar ahora en la contratación de la redacción del proyecto definitivo, que concretará las soluciones técnicas y constructivas.
La intervención se ha organizado en dos fases para abordar progresivamente la transformación de la plaza y sus conexiones con el entorno. Será ese desarrollo posterior el que determine cómo se materializan los árboles, el estanque y las nuevas zonas de estancia previstos en ‘Mesa de Trucos’.