Las empresas necesitan personas capaces de impulsar su transformación y ofrecerles oportunidades para que quieran quedarse. Esa es la principal necesidad que identificaron los participantes en la votación del III Foro Directivo CRC ADIMUR. El 89 % eligió la atracción y retención del talento como prioridad para afrontar los cambios económicos de los próximos años, por delante de la formación en inteligencia artificial y digitalización, señalada por el 45 %.
El encuentro, celebrado el viernes 23 de octubre en Promenade bajo el lema «La huella de quienes deciden», reunió a cerca de 300 directivos. ADIMUR ha recogido las intervenciones y las respuestas de los asistentes en un informe de conclusiones que refleja un consenso en torno al talento entre los distintos perfiles de edad, sector y responsabilidad que participaron en la consulta.

La agroalimentación encabeza las expectativas
Al mirar hacia la economía regional de 2030, el 80 % de los participantes sitúa la agroalimentación y la agrotecnología entre sus motores. Les siguen la logística y el Corredor Mediterráneo, con un 47 %, y el turismo de calidad y la cultura, con un 43 %.
La economía digital y la inteligencia artificial aparecen entre los sectores de futuro para el 17 %, mientras que las tecnologías del agua reciben un 8 %. La percepción cambia entre los menores de 35 años, que elevan al 30 % su apuesta por la economía digital y la IA. En este grupo también destaca la cooperación entre empresas, considerada una necesidad por el 50 %.
Las respuestas apuntan, además, a obstáculos que trascienden la gestión interna de las compañías. Un 33 % reclama una Administración más ágil y un 28 %, mejores infraestructuras de agua, energía y conexiones. Estas demandas reaparecen en las aportaciones abiertas de 65 directivos, junto a la necesidad de reforzar la marca Región y comunicar mejor sus capacidades.

Un liderazgo más cercano
Talento, empatía e innovación fueron las palabras más repetidas para definir al líder de 2030. Según la agrupación de términos realizada en el informe, la dimensión humana del liderazgo, que reúne conceptos como empatía, cercanía y humanismo, está presente en el 53 % de las respuestas.
El análisis también recoge diferencias entre mujeres y hombres. El talento es la palabra elegida para definir al líder del futuro por el 47 % de las directivas, frente al 31 % de los directivos. Ellas conceden asimismo más peso a la sostenibilidad y el propósito, con un 46 %, frente al 30 % de los hombres. Entre estos, la innovación ocupa el primer lugar, con un 32 %.
La formación tecnológica atraviesa los distintos perfiles, aunque son las direcciones de área las que más reclaman preparación en inteligencia artificial, con un 52 %.

El reto de crear más valor
El foro contó con la apertura del consejero de Empresa, Empleo y Economía Social, Luis Alberto Marín, y con las ponencias de José Trigueros, vinculado a OdinS, TProtege y Quantix Edge Security; Roberto Martínez Mockel, de MARNYS y Fiodos; Sonia Rosique, de G’s España, y David Rodríguez, de Gerimport. El vicepresidente de ADIMUR, Juan San Miguel, moderó la mesa redonda.
Las intervenciones abordaron la necesidad de transformar el crecimiento económico regional en mayor valor añadido, las dificultades para encontrar profesionales y los cambios que la inteligencia artificial introduce en las organizaciones. También se reclamaron avances en el Corredor Mediterráneo, mayor agilidad aduanera en el puerto y más formación en comercio exterior.

El debate dejó una idea compartida: las decisiones sobre tecnología, productividad y competitividad requieren equipos preparados y un liderazgo capaz de acompañar los cambios.
En la clausura, el presidente de ADIMUR, Juan Navas Pallarés, anunció las Becas ADIMUR, una iniciativa acordada con escuelas de negocios para facilitar el acceso a la formación ejecutiva. «Los directivos no podemos ser espectadores del futuro, somos responsables de construirlo», afirmó. Defendió también la necesidad de actualizar conocimientos durante toda la carrera profesional. «Los médicos se forman durante toda su vida; los directivos tenemos que hacerlo también».