Hablar de Victoria Crea (antes SPM) es hacerlo de una de las agencias de comunicación y marketing con mayor crecimiento de la Región de Murcia en los últimos años. Lo que comenzó ligado al mundo del motociclismo y la gestión de patrocinios deportivos ha terminado convirtiéndose en una estructura con más de 50 profesionales y presencia nacional tanto en el ámbito público como privado. En ese engranaje juega un papel fundamental Ángela Moreno, directora de Asuntos Públicos y Corporativos.
—¿Cuál es hoy el principal reto de una directora de Asuntos Públicos y Corporativos en una agencia global como Victoria Crea?
Que te recuerden por las razones correctas. Puedes tener mucha presencia y poca relevancia, y eso es exactamente lo que queremos evitar. Las instituciones y las marcas no buscan proveedores, buscan personas en las que confiar. Y esa confianza no se compra ni se acelera: se consigue con honestidad y demostrando que entiendes su contexto y sus necesidades antes incluso de que te lo expliquen.
—¿Cómo se construye la comunicación de una empresa que ha crecido tan rápido sin perder identidad?
Con coherencia y verdad. Además, es esencial conocer y entender el corazón de la agencia, su método de trabajo y, sobre todo, a cada una de las personas que forman el equipo. Desde ahí se comienza a construir un relato que refleje la identidad, dimensión y realidad de la agencia. Hemos crecido muy rápido, pero lo hemos hecho respetando en todo momento nuestra esencia: mentalidad estratégica, creatividad y cercanía.

—Muchas empresas siguen viendo la comunicación como un gasto. ¿Queda mucha pedagogía por hacer?
Sí, aunque cada vez menos. Lo que sí ha cambiado es el argumento: antes teníamos que explicar por qué comunicar importaba; ahora basta con señalar lo que le pasa a quien no lo hace. La reputación no es un activo intangible, es el activo más frágil y valioso que tiene una institución o una empresa. Y cuando se rompe, ningún presupuesto de marketing y de comunicación lo repara de la noche a la mañana.
—Victoria Crea ha demostrado que se puede competir a nivel nacional desde Murcia y Lorca. ¿Siguen existiendo prejuicios hacia las empresas que nacen fuera de Madrid o Barcelona?
Quedan, pero se caen solos cuando trabajas bien. El talento no tiene código postal, y los clientes lo saben mejor que nadie porque al final lo que les importa es si resuelves sus problemas, si entiendes su sector y si cumples lo que prometes.
—Después de nueve años como SPM, la agencia acaba de vivir un proceso de rebranding muy relevante. ¿Qué os hizo entender que había llegado el momento?
Paradójicamente, que todo funcionaba muy bien. No cambiamos porque algo no funcionara. Habíamos crecido, incorporado nuevos servicios y una visión mucho más amplia de la comunicación, pero nuestra marca ya no contaba del todo quiénes éramos. Victoria Crea nace para ser más coherentes con lo que ya éramos: una agencia global de comunicación donde la creatividad no es un elemento estético, sino una herramienta real para hacer crecer marcas y proyectos con propósito.

—¿Cómo imaginas el futuro de Victoria Crea en los próximos cinco años?
Lo imagino grande, y no me da miedo decirlo. En cinco años queremos que Victoria Crea sea un nombre que resuene en cualquier punto del país, no porque hayamos levantado una oficina en cada ciudad, sino porque nuestro trabajo hable por nosotros allí donde estemos. Queremos ser referentes en un sector que está reinventándose a sí mismo.