El Museo Ramón Gaya acoge desde este miércoles en la Sala Eduardo Rosales una exposición dedicada a los aguafuertes de José Gutiérrez Solana (1886-1945), una de las personalidades más singulares y radicales del arte español del siglo XX. La muestra reúne una carpeta completa de grabados cuyas planchas fueron inutilizadas tras su estampación, lo que confiere al conjunto un carácter excepcional.
La exposición, compuesta por 16 obras, cobra un significado especial en el Museo Ramón Gaya, ya que el pintor murciano admiró profundamente a Solana. Gaya lo consideró, junto a Nonell y al margen del caso excepcional de Picasso, uno de los grandes pintores modernos españoles, destacando su enorme sustancia pictórica y su capacidad para «fijar una historia» más que para componer un cuadro convencional.
El museo conserva además un retrato a lápiz de Solana realizado por el propio Gaya durante una charla en un café, un dibujo espontáneo que testimonia la cercanía intelectual y humana entre ambos artistas.
Esta muestra invita al visitante a adentrarse en el universo solanesco, un mundo abrupto, intenso y profundamente español. La colección expuesta ha sido cedida íntegramente por la Galería La Aurora, a quien el Museo Ramón Gaya agradece su colaboración y generosidad.
Pintor y escritor, Solana desarrolló una obra marcada por una mirada áspera y descarnada sobre la realidad, poblada de personajes marginales, escenas turbias y un profundo sentido trágico de la condición humana. En estos grabados, el artista fija con una contundencia casi física su imaginario más reconocible, máscaras, viejas, escenas del Rastro madrileño o figuras inquietantes que parecen surgir de un mundo onírico y perturbador.